SANGRE ROJA

 

Si hay alguna constante en la vida de un fotógrafo es la de miles y miles de encuentros, algunos de ellos fugaces cuya permanencia en la memoria descansa en la propia fotografía tomada y otros acompañados de largas conversaciones o verdaderas historias vividas en común.

 

Sea como sea, cuando alguien entra en el cuadro, cuando logras atrapar esa fracción de segundo burlando al propio tiempo, lo que allí acaba de ocurrir pasa de forma inevitable a ser parte de ti mismo.

 

Esa y no otra es la dimensión humana de mi manera de sentir la fotografía y ese es el significado de mi relación con las personas retratadas.

 

Tal vez no compartimos ni modo de vida ni religión ni país, pero, sin importar el tiempo transcurrido, todas ellas me acompañan allá donde esté y, aún desdibujados ya por ese paso del tiempo, pueblan mis recuerdos. Casi sin darme cuenta han dejado de ser “los otros”; son algo así como mi familia extendida.

 

Solemos centrarnos en el ¿dónde? y en el ¿cómo? y tal vez deberíamos focalizar nuestra atención en el ¿quién?

 

Es cierto, no compartimos ni país ni lengua ni religión, pero la sangre que fluye por nuestras venas es del mismo color rojo y tal vez eso debería ser suficiente.

©Rpnunyez  2022

 

 

 

 

 

 

 

 

 

RED BLOOD

 

If there is one constant in the life of a photographer, it is the thousands and thousands of encounters, some of them fleeting, whose permanence in the memory is based on the photograph taken, and others accompanied by long conversations or true stories lived in common.

 

Be that as it may, when someone enters the frame, when you manage to catch that split second by mocking time itself, what has just happened there, inevitably becomes part of yourself.

 

That and no other is the human dimension of my way of feeling photography and that is the meaning of my relationship with the people portrayed.

 

 

Maybe we don't share a way of life, religion or country, but, no matter how much time has passed, they all accompany me wherever I am and, even though they are blurred by the passage of time, they populate my memories. Almost without realising it, they have ceased to be "the others"; they are something like my extended family.

 

We tend to focus on the where and the how, and perhaps we should focus our attention on the who?

 

Certainly, we share neither country  nor language nor religion, but the blood that flows through our veins has the same red colour and perhaps that should be enough.

©Rpnunyez  2022

 
 

RED BLOOD